Marketing, Stats and Basketball

This is a blog about scientific research in basketball , and it is mainly focused on marketing and statistics. The aim of this blog is to disseminate findings from studies conducted by our research group, share ideas, and discuss. You can write either in English or Spanish (but we recommend English in order to make your comments more accessible to international colleagues). We will be happy to count with your opinion regarding the topics we discuss. Welcome to Basket-Research.
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Monday, November 21, 2011

Perder para ganar

Como sabéis, no es habitual en este blog hablar de otras investigaciones más allá de las que yo mismo participo, pero a veces el interés de algún estudio de otros colegas justifica que prestemos atención y nos desviemos un poco del objetivo del blog. Mi buen amigo Martí Casals, me pasó este reciente artículo publicado en la prestigiosísima Management Science. ¿Un artículo de baloncesto en una de las mejores revistas de Business y Management? ¡Qué gran noticia! Una muestra más del atractivo de analizar datos con gran dosis de objetividad y fiabildiad para sacar conclusiones que van más allá del deporte y tienen su aplicación en diversas disciplinas de la organización de empresas y la psicología (esto para los muchos cabezacuadradas que me critican cuando dedico parte de mi tiempo como investiga dor demarketing a este apasionante mundo del análisis del deporte a través de la estadística. Pues aquí están dos reconocidos investigadores de marketing publicando en una de las mejores revistas del mundo un estudio sobre baloncesto).

El artículo nos acerca a un interesante conclusión que puede resumirse como el que ir perdiendo de un punto al descanso de un partido beneficia más a ese equipo que al que va por delante, ya que consigue un efecto motivador mayor que hace rendir por encima y ganar el partido. Obviamente, todo esto controlando por diferentes variables y con un modelo estadístico detrás.

Sin embargo, hay varias cosas de esta investigación que creo merecerían ser discutidas con mayor profundidad:

- La primera de ellas es sobre la interpretación de la Teoría de las Perspectivas, famosísima teoría por la que, entre otros trabajos, Daniel Kahneman consiguió el Nobel en 2002 (Tversky murío años antes, y probablemente lo habría compartido con Kahneman). Los autores del paper defienden que el hecho de ir detrás en el marcador al descanso es una "pérdida" que pesa más que la "ganancia" de ir por delante. Por tanto, y devido a la aversión a la pérdida, los jugadores tratarán de rendir mejor en la segunda parte. Pero creo que la interpretación debiera ser al contrario. Una vez que se consigue la ventaja en el marcador, el equipo que va por delante tiene el "caramelo en la boca", por lo que en términos relativos, le fastidiará mucho más perderlo ahora que lo tiene en la boca que el equivalente a conseguirlo cuando no lo tiene, es decir, cuando va por debajo en el marcador. Pienso que esta es una de las consecuencias más claras del trabajo de Kahneman y Tversky, y que es bien conocido en marketing. Por eso, por ejemplo, las marcas tratan que la gente pruebe los productos gratuitamente, porque una vez que se tienen cuesta mucho más renunciar a ellos que el equivalente a conseguirlos desde cero. Le he comentado esto al autor principal del paper, Jonah Berger, quien me ha contestado que entiende mi interpretación, que puede tomarse como correcta, pero que ellos piensan que depende de dónde se sitúe el punto de referencia. A mí me sigue sin convencer su respuesta, y pienso que si los resutlados del paper son correctos, irían entonces en contra de la Teoría de las Perspectivas, o al menos, de la interpretación sobre ganancias y pérdidas, y como estas últimas pesan más que las primeras.

- La segunda cuestión que no me convence demasiado es la relativa a la situación en que los equipos van por debajo 2 o 3 puntos al descanso. Según los datos que se visualizan en el apéndice del paper, no existen diferencias significativas en relación a ir delante en el marcador por esa misma diferencia. Habría que preguntarse entonces, porqué ocurre con -1 punto y no con -2 o -3, cuando virtualmente, a nivel práctico, esas diferencias son mínimas y se convierten en cero con sólo una canasta. Yo creo que el no encontrar diferencias para -2 y -3 puntos va un poco en contra de la consistencia de los resultados obtenidos para -1. No sé qué pensáis vosotros, amigos lectores del blog...

En definitiva, un muy interesante artículo que os recomiendo para que penséis sobre las posibilidades del análisis de datos en baloncesto. Un gran trabajo de estos autores, tanto por el volumen de datos utilizado como por el enfoque dado, aunque hayamos hecho aquí estas puntualizaciones que más que una crítica son un estímulo a seguir profundizando sobre estos temas.



Monday, October 11, 2010

David Villa, Pau Gasol, la probabilidad y los efectos psicológicos

Como David Villa está a un gol de Raúl, las alarmas mediáticas han saltado porque lleva dos partidos sin marcar con la selección (Argentina y Lituania), y todavía no ha igualado la histórica cifra del goleador del Real Madrid. Se ha hablado de ansiedad, y de otros factores psicológicos, por los cuales Villa no ha conseguido llegar al gol número 44 con España. Pero, ¿qué nos dice la estadística? El último partido en el que Villa marcó con España fue contra Liechtenstein (3 de Septiembre). Era su gol número 43 en 64 partidos (0,67 goles por partido). A través de la calculadora binomial, podemos realizar unos sencillos cálculos.


Así, y considerando constante su porcentaje de acierto, la probabilidad de que Villa no haya marcado ningún gol en estos 2 partidos es de 0,1089. Es decir, una probabilidad muy bajita, pero que no invita a pensar a que haya ningún problema psicológico detrás. Si Villa no marcara en el partido contra Escocia, entonces esa probabilidad sería de 0,0359, lo que tal vez ya llevaría quizá a pensar que el “Guaje” está teniendo algo más que mala suerte. N obstante, creo que lo realmente preocupante sería si no marcara tampoco en el siguiente partido, es decir, que estuviera 4 partidos sin marcar, lo que es probable sólo en un 0,019, o lo que es lo mismo, menos del 2% de probabilidad. Para tener un poco de perspectiva sobre esos números, hay que recordar que la probabilidad de que el Pulpo Paul acertara 8 resultados al azar en el pasado Mundial, era del 3,9%. Por tanto, que Villa no marcara en 4 partidos seguidos con la Selección, sería menos probable que lanzar una moneda al aire 8 veces y que saliera 8 veces cara, siempre y cuando mantengamos constante su habilidad (el porcentaje de acierto hasta ahora, que está sobre el 67%).
Algunos han hablado del problema de los lanzamientos al palo. Villa ha lanzado 4 tiros al palo en los últimos 2 partidos. Pero hay que recordar que sus 2 últimos goles en el Mundial fueron conseguidos tras pegar en el poste (Portugal y Paraguay). Si asumimos que la probabilidad de que un balón acabe en la red una vez que toque un palo es de 0,33 (esto no tiene base empírica, es una simple ilustración, nada más), entonces la probabilidad de que en 6 lanzamientos al palo haya 2 goles es de 0,3292, que es la probabilidad más alta posible para cualquier otro evento. O lo que es lo mismo, es más probable que si hubiera 4 goles, cuya probabilidad es de 0,079. Claro, si este análisis lo circunscribimos sólo a los últimos 4 lanzamientos al poste (cero goles), entonces la probabilidad es de 0,2015, que para nada es una probabilidad pequeña, aunque lo más probable hubiera sido que al menos hubiera conseguido un gol (0,397).

Podemos comparar estas probabilidades con una situación muy particular que vivió Pau Gasol en el Eurobasket de 2009, en el partido inaugural contra Serbia. Pau Gasol falló sus 8 primeros lanzamientos de tiro libre. Oficialmente fueron 7, porque uno se hizo repetir. Acabó el partido con 1/8, es decir, con un 12,5% de acierto. Teniendo en cuenta que su porcentaje con los Lakers en temporada regular ese año fue de 78,1%, ¿qué probabilidad hay de que Gasol fallara sus 8 primeros lanzamientos? Pues usando de nuevo la calculadora binomial, y asumiendo constante la habilidad de Pau en los tiros libres, entonces la probabilidad es de 0,00001. Es decir, sólo 1 de cada 100000 veces ocurriría eso. No cabe duda de que podríamos diagnosticar ahí un efecto psicológico para explicar esa actuación de Pau, ya que, de otra manera, sería algo extremadamente raro e improbable que ocurriera por mero azar. Yo creo que todos los que hemos lanzado tiros libres en un partido, sabemos qué cosas te vienen a la cabeza cuando fallas varios seguidos y tienes que volver a lanzar.

Por tanto, y como reflexión final, el ejemplo de Pau Gasol creo que ilustra claramente lo que puede ser un efecto psicológico sobre el desempeño de un deportista, mientras que se necesitaría de más información (más partidos) para diagnosticar si el caso de David Villa es parecido. No obstante, hay que decir también que es perfectamente posible  que Villa tenga ansiedad o cualquier otro problema psicológico, incluso aunque marque contra Escocia. Eso es el entorno de Villa, y el propio jugador, los que pueden hablar fielmente de ello. Lo que los fríos números nos dicen es que no podemos afirmar con cierta base de que ello se haya manifestado en el terreno de juego, al menos, por el momento.

Monday, August 2, 2010

Investigar en baloncesto. Ciencia, deporte y doctorado.

¿Qué hace un investigador en marketing realizando estudios sobre baloncesto? Esa es una pregunta que me han realizado varios colegas universitarios, sobre todo aquellos que tienen un perfil más ortodoxo sobre la investigación y los límites entre diferentes disciplinas.

Parece que un investigador de marketing sólo puede realizar estudios que se publiquen en revistas que contengan la palabra "marketing" o "consumer" en el título, y que lo demás es alejarse del camino adecuado. Craso error, desde mi punto de vista. El circunscribir la tarea de un investigador a una etiqueta académica dada es una forma de coaccionar el aprendizaje y la formación multidisciplinar, algo totalmente fundamental para un investigador en cualquier disciplina de la ciencia.


No existen fronteras entre las diferentes "marcas" de la ciencia, y más cuando los métodos y técnicas de investigación son comunes en la amplia mayoría de los casos. Existen multitud de ejemplos de grandes investigadores que han podido desarrollar el máximo de su potencial gracias a su formación e investigación en campos que podrían etiquetarse como muy dispares. Desde Alfred Wegener y su "Teoría de la deriva continental", hasta la actualidad con Gerald Zaltman y su ZMET. Muchos investigadores reconocerán los nombres de Richard Bagozzi, Leslie Hayduk o Dawn Iacobucci, por ejemplo, cuyos espectros de publicación, van desde la econometría hasta la investigación contra el cáncer, pasando por el paradigma red o la psicometría.


Ejemplos concretos de grandes figuras de las ciencias sociales investigando sobre baloncesto los tenemos en Amos Tversky o Dan Ariely. El primero, en 1985, trató de demostrar la inexistencia de la "mano caliente", es decir, de que la creencia en balonesto de que si un jugador está en racha anotadora hay que darle siempre el balón porque la probabilidad de anotar en el siguiente lanzamiento está por encima de su media de habilidad. Tversky y sus colegas demostraron que esa creencia era errónea. La mayoría de las investigaciones que se han realizado en estos 25 años sobre este tema han arrojado resultados similares. Sólo en casos muy puntuales y bajo condiciones particulares la creencia en la "mano caliente" parece que tiene algo de base, como demuestra Jeremy Arkes en un reciente artículo publicado en JQAS. Tversky habría conseguido el Nobel de Economía junto a su colega Daniel Kahneman si no hubiera fallecido pocos años antes. Ambos postularon la "Prospect Theory", cuyas implicaciones para las economía-psicología-marketing son muy importantes.


Dan Ariely, el economista conductual del MIT, cuenta en su recentísimo libro "The upside of irrationality" cómo investigó las actuaciones de los "clutch" players de la NBA (casi siempre los jugadores mejor pagados), con el fin de ver si efectivamente mejoraban su desempeño en esos momentos calientes de los partidos. Ariely y sus colegas encontraron que esos jugadores podrían incrementar su anotación, pero no mejoraban sus porcentajes de tiro, incluso los empeoraban en algunos casos. Con esto, Ariely quería demostrar que cuando los incentivos dados a los trabajadores exceden un cierto umbral, el efecto que tienen sobre el rendimiento/productividad de éstos disminuye. Es decir, el efecto de los incentivos sobre el rendimiento tiene forma de U invertida.


Tanto los postulados de Kahneman y Tversky, como los trabajos de Ariely son parte fundamental de mi enseñanza de marketing a los alumnos de Dirección de Empresas. Por tanto, creo que los argumentos de los que defienden aquello de "los de marketing a marketing", son de miras muy angostas.


Otro aspecto interesante de la invetigación en baloncesto proviene de las aportaciones de perdiodistas, bloggers o analistas independientes. Yo realicé un post en APBRmetrics hablando sobre este tema. Mantengo mi opinión. No obstante, tambien sigo pensando que hay periodistas que realizan investigaciones y trabajos que en nada tienen que envidiar a los realizados por investigadores académicos. En España los hay, y muy destacados. Igual ocurre con algunos trabajos de bloggers, que tienen una calidad similar a reportajes realizados por periodistas consolidados. Pero luego está lo demás, la paja que se distribuye y proyecta desde internet, con esa facilidad de publicación que no discrimina entre lo bueno y lo malo.


Por eso, la calidad de los trabajos de un investigador tiene que verse refrendada en publicaciones de alto impacto, en revistas donde publicar un artículo es sinónimo de que ese artículo tiene una calidad ingente. Son muy pocas las revistas tan exigentes, y muy poquitos los investigadores que en ciencias del deporte en España (en las áreas de gestión, economía y marketing del deporte) consiguen publicar ahí. Esa es la reválida que tiene que pasar un investigador para acreditar su valía, guste o no. Como les explico a mis alumnos de doctorado, algunas tesis realizadas en España relacionadas con el deporte (gestión y marketing) son flojas. En España, cualquiera puede ser doctor, ya que es casi imposible que una tesis doctoral sea suspendida por el tribunal de turno. He visto tesis lamentables, que convierten a un alumno en doctor, equiparándolo en titulación a otro alumno con una tesis sobresaliente. Por eso, esa injusticia puede solventarse comparando el perfil curricular de uno y otro, y viendo donde publica uno y donde publica otro. Ese es un criterio mucho más objetivo y justo (aunque tampoco es perfecto).


Por eso, un buen doctor tiene que ser un buen investigador. Para ello es necesario que domine varias disciplinas, y que no "subcontrate" parcelas de la investigación. Eso es muy común en ciencias del deporte, pero también a veces en medicina, por ejemplo, donde el estadístico de turno es el que hace los análisis, mientras el resto de autores que firma el artículo hacen la teoría y las conclusiones. Eso es una falacia total. No digo que un investigador tenga que tener un nivel de matemáticas similar a un físico o matemático, pero sí debe dominar holgadamente la jerga metodológica y los análisis que realiza en sus investigaciones. De otra manera, se convierte en un pequeño fraude. Es cierto, que es deseable que dos o más investigadores se unan para una investigación para complementar sus puntos fuertes y débiles en una metodología y otra. Pero de ahí a no saber si quiera lo que se está haceindo hay un gran trecho.


Esta reflexiones que he realizado en este post no deben verse como un desprecio hacia nadie. No es mi intención. Yo soy el primero que tengo mucho por aprender, y sigo formándome cada día gracias a los buenos investigadores que me rodean. Pero a veces, como hay muchos "quedabienes", gandules, creídos y papanatas relacionados con el deporte en este país, conviene llamar a las cosas por su nombre. Por tanto, no voy a desmerecer en absoluto a la cantidad de gente muy buena que he conocido y estoy conociendo estos años investigando sobre deporte y baloncesto, ya sean jugadores, entrenadores, investigadores, periodistas, bloggers,etc. Pero sí que quiero ser muy claro con aquellos que viven del artificio y de la chabacanería.


Finalmente, y volviendo al tema de lo adecuado que es la formación multidisciplinar, animo a mis compañeros de física, sociología, psicología, matemáticas, economia, marketing, etc. a que investiguen en ciencias del deporte,y específicamente en baloncesto, que aporten sus conocimientos a esta disciplina, y que a su vez se nutran de las muchisimas cosas interantes que la investigación en deporte puede también aportar a su formación como investigadores.